Archivo municipal
10/03/2022

El origen de la industria del cuchillo en la provincia se asocia a la cultura musulmana, aunque las primeras noticias que tenemos de la fabricación de navajas en Albacete son del siglo XVI. Desde ese momento, la industria fue creciendo y llegó a su esplendor en el siglo XVIII. Con la caída del sistema gremial, muchas de las poblaciones con industrias importantes en este sector decayeron, manteniendo el alto nivel los talleres de Cataluña y Albacete. Con el paso del tiempo, el crecimiento de la fabricación de cuchillos y navajas derivó en el aumento de las legislaciones prohibitivas por parte de los diferentes gobiernos. 

En 1920 una de estas prohibiciones estuvo a punto de provocar el final de la industria cuchillera en Albacete. Y es que en septiembre de ese año apareció en la Gaceta de Madrid una Real Orden que afectaba a la fabricación y venta de armas blancas al relacionarlas con la posibilidad de matar, lo que suponía un grave perjuicio para la industria local, tanto para fabricantes como para vendedores y obreros. 

En concreto, la disposición establecía la obligación de tener que obtener una licencia para poder utilizar y portas estas armas, incluidas las navajas, teniendo que ser sin punta y de un tamaño inferior a 11 centímetros. Además, se estableció un paro de la fabricación para el día 11 de ese mes, enfrentándose a multas de 50 pesetas o 50 días de cárcel para aquellas personas que llevaran navajas sin el correspondiente permiso. Los modelos de estas licencias fueron publicados por Real Orden del Ministerio de Hacienda unos días después. 

Modelo de licencia para llevar navajas (1920)
Modelo de licencia para portar navajas y cuchillos

En la sesión del 6 de octubre de 1920 se estableció un largo debate en cuanto a la formación de una Comisión que debía dirigirse inmediatamente a Madrid para pedir la anulación de esa disposición, algo que ya se había conseguido con otra disposición similar de 1907. Tras el debate, se decidió convocar una asamblea para poner en común las peticiones que se iban a realizar. También se acordó que acudirían a Madrid todos los concejales a los que les fuera posible, salvo el Teniente de Alcalde que permanecería en la ciudad, junto a representantes de los fabricantes, obreros y miembros de la Cámara de Comercio. Además contaban con el apoyo de otra Comisión de Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real), que compartían el objetivo de anular la disposición. 

Afortunadamente, ese trabajo dio sus frutos y el Defensor de Albacete publicaba el día 11 el regreso de la Comisión, informando de la resolución favorable del asunto tras las negociaciones con varios Ministros. De hecho, el Ministro de la Gobernación se comprometió a publicar una Real Orden aclaratoria. En las Actas Municipales también se recogen, en las sesiones de los días 13 y 20 de octubre, los agradecimientos recibidos en el Ayuntamiento por la resolución del conflicto. 

Noticia del defensor de albacete
Defensor de Albacete

Según estas noticias, fue un conflicto bastante breve, puesto que en muy pocos días se consiguió una solución por lo que sorprende que el 31 de diciembre la prensa local publicara esta noticia. 

Efectivamente, dos meses después la solución definitiva parecía no llegar, aunque no se cesó en el intento de conserguirla. Ésta llegará con la Real Orden del 8 de enero de 1921, donde además se indica que es a petición de la Asociación de fabricantes de navajas de Albacete y la de Fomento del Trabajo Nacional de Barcelona. 

Unos pocos días después, será el Presidente de la Asociación de fabricantes el que publique su agradecimiento por la labor realizada para que la industria cuchillera de la ciudad pudieran continuar desarrollando su trabajo. 

La industria cuchillera y navajera albacetense siguió floreciendo, y año tras año los diversos fabricantes anunciaban sus productos con ocasión de la Feria de septiembre. 

Anuncios en la Revista de Feria de 1925
Anuncios de fábricas de navajas en la revista de Feria de 1925

En este anuncio encontramos varias curiosidades. La primera es la mención de la fábrica de Juan Miguel López, en propiedad de su hijo, quien fuera presidente de los patronos cuchilleros y colaborador en la resolución del conflicto. La segunda es la mención de que las fábricas estaban mecanizadas, algo que ahora nos parece normal pero que en estos momentos no lo era. De hecho, los motores eléctricos comenzaban a instalarse en estos momentos en las distintas industrias de la ciudad, como prueban las numerosas solicitudes que conservamos en el Archivos para su instalación. Una de ellas, aunque de años posteriores, es la realizada por Vicente Muñoz. Además estas solicitudes nos permiten hacernos a la idea de como eran los talleres en esa época. 

Plano del taller de Vicente Muñoz (1929)
Taller de Vicente Muñoz ubicado en el callejón Cervantes. AMAB, C. 917

Otra de las características de la industria cuchillera de Albacete en estos momentos era que muchos de los talleres se establecían en las propias viviendas de sus propietarios. Prueba de ello es el taller de los hermanos Gómez, que solo un año antes del anuncio de 1925 habían solicitado la construcción de dos viviendas y un taller que las separaba en el Paseo de la Feria. 

Fachada del taller de los hermanos Gómez (1924)
Fachada de las viviendas y taller de los hermanos Gómez en el Paseo de la Feria. AMAB, Pl. 137 - 4

Por último no queríamos dejar de mencionar que, aunque esta industria estaba dirigida por hombres, también había mujeres que aparecen como propietarias de talleres como es el caso de Casta García, viuda, que en 1920 solicitaba la instalación de un motor eléctrico en su taller, probablemente heredado tras el fallecimiento de su marido. 

Taller de Casta García ubicado en la Puerta de Murcia (1920)
Taller de Casta García en la Puerta de Murcia (1920). AMAB, Pl. 137 - 33
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Conoce más sobre la historia de la cuchillería
La Cerca publicó en 2009 una breve historia sobre esta industria